REMEDIOS NATURALES

Los remedios caseros son tan antiguos como el mundo. Desde tiempos inmemoriales, los remedios caseros se han usado para todo tipo de dolencias y enfermedades. También son conocidos como los secretos de nuestras abuelas, la botica de la abuela o las recetas de las abuelas. Representan el paradigma del saber popular enfocado a la salud.

 
Existen numerosos tratamientos preventivos, remedios caseros, recetas ancestrales, ungüentos e infusiones que alivian el cuerpo y el alma, todo un puchero de sabiduría popular transmitida de generación en generación. Se trata de una medicina natural, al alcance de todos, respetuosa de los avances de la medicina convencional.

Los remedios caseros pueden ser usados para múltiples dolencias y enfermedades. Existe toda una panoplia de remedios caseros. Así, hay remedios caseros para el acné juvenil, la afonía, los dolores de cabeza, la diabetes, las diarreas, los eccemas, las gripes, las hemorragias de la nariz, la hipertensión, las paperas, el reuma, las estrías, el
estreñimiento, el insomnio, las hemorroides, la anemia, el colesterol, la depresión, el cutis, la incontinencia en los niños, las anginas, el ardor de estómago, la artrosis, el cabello, el asma, las cataratas, la cistitis, la fiebre, el calor, las llagas en la boca, los dolores de muela y así hasta prácticamente el infinito.

Por otro lado, para las recetas y los remedios caseros se necesitan una serie de utensilios básicos como fuentes, bandejas, escurridores, coladores, ralladores, cubiertos, cazos, ollas, etc. Se debe saber como
exprimir, machacar, trocear, cortar, moler, licuar, batir, reposar, guardar, etc. Se tiene que utilizar muchas plantas medicinales que pueden presentarse como hojas frescas, hojas secas, tallos, flores, cortezas, raíces, bulbos, semillas o frutos. Asimismo, resulta clave conocer cuales son las propiedades de cada planta medicinal.